
El Neurodiagnóstico por Mapeo Cerebral qEEG en CDMX es un servicio ofrecido mediante convenio de colaboración oficial con la Unidad de Neurociencias del Hospital Ángeles México, garantizando estándares institucionales de calidad, seguridad y validez técnica en cada estudio realizado.
Es un estudio no invasivo, objetivo y de alta precisión, que va mucho más allá del electroencefalograma convencional. Registra, digitaliza y procesa la actividad eléctrica cerebral mediante algoritmos matemáticos certificados, integrando conectografía, espectrometría, análisis de biomarcadores y tractografía funcional, con comparación directa frente a bases normativas de población sana emparejada por edad, sexo y características demográficas.
Se realiza con gorra estandarizada internacional 10-20 de 25 canales, en condiciones controladas: reposo con ojos abiertos/cerrados y ejecución de tareas cognitivas dinámicas. El análisis se estructura en 5 dimensiones integrales: frecuencia oscilatoria, ubicación topográfica exacta, intensidad de señal, estado funcional y patrones de conectividad entre redes neuronales.
- Diagnóstico preciso y diferenciado de cuadros complejos: trastornos psiquiátricos, neurológicos, del neurodesarrollo y alteraciones del estado de ánimo —epilepsia, trastornos de ansiedad, depresión, TDAH, trastornos del espectro autista, deterioro cognitivo, secuelas de lesiones o alteraciones degenerativas.
- Distinguir causas primarias de manifestaciones secundarias: identifica si síntomas como inatención, cambios emocionales o ansiedad responden a una disfunción cerebral subyacente, evitando diagnósticos erróneos o superpuestos.
- Detección de biomarcadores neurofisiológicos: patrones objetivos, medibles y repetibles que actúan como huella funcional para confirmar el cuadro clínico y predecir respuesta al tratamiento.
- Diseño exacto de intervenciones: base científica indispensable para crear protocolos personalizados de neuromodulación y estimulación cerebral, dirigiendo la acción terapéutica directamente a las zonas y redes alteradas, y permitiendo estrategias de neurofeedback calibrado.
- Seguimiento evolutivo: permite comparar mediciones pre y post tratamiento para verificar cambios reales, ajustar estrategias y evitar recaídas.
Registro y procesamiento certificado: Captación multicanal, filtros calibrados y adquisición digital segura. Evaluación combinada: vigilia, reposo y pruebas dinámicas mediante plataforma especializada TrackWalker.
Espectrometría detallada: Desglose cuantitativo por bandas de frecuencia Delta, Theta, Alfa, Beta y Gamma, con valores absolutos, relativos y curvas de referencia estadística. Determinación de frecuencia dominante, gradiente anteroposterior y reactividad ocular.
Conectografía y Conectoma Funcional: Mapa completo de conexiones cerebrales: análisis de coherencia, sincronía y flujo de información entre regiones frontales, centrales, parietales, temporales y occipitales. Identificación precisa de hiper-conectividad o hipo-conectividad; representación gráfica integral del conectoma.
Tractografía y localización de fuentes: Mapas topográficos 2D + reconstrucción tridimensional mediante sLORETA para estimar la ubicación intracortical exacta de la actividad anómala. Visualización de vías funcionales y diferenciación de focos de descarga y áreas de propagación.
Biomarcadores neurofisiológicos validados: Detección de descargas punta-onda / polipunta-onda, lentificación difusa, desequilibrio excitación-inhibición, relaciones theta/beta, asimetrías hemisféricas y desviaciones significativas (Z-score hasta ±3.5 respecto a norma). Correlación directa con criterios DSM-V y clasificaciones clínicas vigentes.
Potenciales Relacionados a Eventos (ERP): Registro de respuestas evocadas ante estímulos sensoriales, atencionales y cognitivos. Análisis de componentes P1, N1, P2, P3b y P4, que reflejan velocidad de procesamiento, asignación de recursos, monitoreo y ejecución de respuestas.
Comparación normativa rigurosa y reporte clínico final: Todo perfil se contrasta frente a base de datos de control sano emparejado por edad y características demográficas. Se entrega informe integrador que vincula hallazgos técnicos con el cuadro sintomático, conclusión diagnóstica funcional y recomendaciones dirigidas al diseño de tratamiento.
En NeuroPsync Center, el Mapeo Cerebral en 5D es nuestro diferencial principal. Este apartado presenta información detallada del estudio, incluyendo las cinco dimensiones que integran el neurodiagnóstico por Mapeo Cerebral qEEG en CDMX.
Dimensión 1: Electroencefalografía (EEG) de Alta Resolución – Registro de Actividad Eléctrica Basal

Esta dimensión representa el registro electrofisiológico inicial de nuestra metodología. Es la base fundamental de nuestro Mapeo Cerebral en 5D, donde capturamos la señal eléctrica cerebral original mediante electrodos superficiales antes de cualquier procesamiento matemático complejo.
¿Qué nos permite observar este registro?
Integridad de la Actividad en Tiempo Real: Visualizamos la oscilación de los potenciales eléctricos registrados a través de los 19 canales estándar del sistema internacional 10/20. Esto incluye el monitoreo de regiones críticas frontales (Fp1, Fp2, F3, F4, F7, F8, Fz), centrales (C3, C4, Cz), temporales (T3, T4, T5, T6), parietales (P3, P4, Pz) y occipitales (O1, O2).
Modulación de Estados Cerebrales: Documentamos la respuesta neurofisiológica del paciente ante distintas condiciones de prueba, comparando activamente la transición entre estados de "ojos abiertos" (donde predomina el procesamiento de información externa) y estados de "ojos cerrados" (donde se evalúa el ritmo de reposo y la autorregulación interna).
Topografía de Superficie: Junto al trazado de las ondas, integramos mapas de calor bidimensionales que muestran la distribución del voltaje (µV) en la superficie del cuero cabelludo. Esto permite una identificación visual inmediata de las áreas con mayor o menor actividad eléctrica en el momento del registro.
Dimensión 2: Tomografía de Fuentes de Corriente (sLORETA)

Se utiliza para reconstruir la actividad eléctrica cerebral. Mediante un avanzado modelo matemático procesamos las señales captadas en el cuero cabelludo para localizar el origen anatómico real de la actividad neuronal en estructuras corticales y profundas.
¿Qué visualizamos en nuestro análisis técnico?
Reconstrucción Volumétrica y Cortes Tomográficos: A través de algoritmos procesados con inteligencia artificial, transformamos datos eléctricos en cortes tomográficos. Esto nos permite observar la intensidad eléctrica en el volumen cerebral, identificando en dónde se origina cada señal.
Análisis Espectral de Bandas: Evaluamos la actividad cerebral desglosada en sus frecuencias fundamentales: Delta (δ) (sueño profundo), Theta (θ) (relajación/creatividad), Alfa (α) (calma alerta), Beta (β) (procesamiento cognitivo activo) y Gamma (γ) (integración compleja de información).
Mapeo de Canales y Electrodos: Nuestro estudio analiza la actividad registrada en puntos específicos del sistema internacional 10/20, tales como Fp1, Fp2 (regiones frontopolares), F3, F4, F7, F8, Fz (regiones frontales), C3, C4, Cz (regiones centrales), T3, T4, T5, T6 (regiones temporales), P3, P4, Pz (regiones parietales) y O1, O2 (regiones occipitales). Esta distribución nos permite identificar asimetrías funcionales entre los hemisferios izquierdo y derecho.
Gráficas de Frecuencia
En cada gráfico de banda estrecha, observaras líneas con significados específicos que nos permiten determinar la conectividad electrofisiológica:
Línea Negra (Actividad del Paciente): Representa la potencia real de la señal eléctrica del cerebro del paciente en tiempo real.
Líneas Azules (Límite de Rango Normal): Definen el intervalo de referencia estadístico; todo lo que se encuentra entre estas líneas es considerado dentro de los parámetros de normalidad para la edad del paciente.
Línea Amarilla (Media Normativa Control): Es el punto de equilibrio o promedio de una base de datos de personas sanas, permitiéndonos visualizar la desviación real del paciente.

Análisis Comparativo (Z-Score)
Utilizamos el Análisis Z-Score para comparar matemáticamente el modelo del paciente contra estándares de salud. Esto nos permite objetivar si una región cerebral presenta hiperactivación o hipoactivación (desviaciones fuera de rango).
Esta dimensión es vital, ya que nos permite diseñar protocolos de neuromodulación de alta precisión. Al identificar la fuente exacta de la desregulación electrofisiológica, aseguramos que el tratamiento actúe específicamente en las áreas que requieren equilibrio, garantizando una intervención basada en la realidad neurofisiológica única de cada paciente y no en suposiciones.
Mapeo de Potencia Espectral y Análisis Estadístico (Z Score)

Esta dimensión cuantifica la energía absoluta y relativa de las ondas cerebrales, comparándola con una base de datos normativa para identificar desviaciones significativas.
Lo que visualizamos:
Potencia Absoluta y Relativa (PG PA / PR): Mide la intensidad eléctrica de cada banda de frecuencia (δ, θ, α, β) y su proporción respecto al total de la actividad cerebral.
Análisis Z-Score (Filas marcadas con 'Z'): Esta es la clave diagnóstica. Comparamos los valores obtenidos contra un estándar de salud para la edad del paciente. Los mapas nos muestran visualmente dónde existen desviaciones (hiperactivación o hipoactivación) que podrían explicar síntomas cognitivos o emocionales.
Frecuencia Media (FM): Analiza el "ritmo dominante" del cerebro, permitiéndonos observar si el cerebro opera a la velocidad de procesamiento adecuada para su edad y estado de alerta.

Esta dimensión analiza cómo se comunican las diferentes regiones del cerebro entre sí. No basta con que una zona esté activa; es crucial que esté sincronizada con el resto de la red.
Lo que visualizamos:
Coherencia (Coh): Es una medida de la sincronía eléctrica entre dos puntos. Un cerebro saludable requiere una conectividad balanceada: ni demasiado rígida (hipercoherencia) ni demasiado desconectada (hipocoherencia).
Redes Neuronales: Los mapas de coherencia (identificados como "Coh Fp1", "Coh C3", etc.) nos muestran la calidad de la "conversación" entre regiones distantes. Por ejemplo, una falla en la coherencia puede indicar dificultades en la integración sensorial, atención o regulación emocional, incluso si la potencia de la onda parece normal.
Integridad de Conectividad: Permite detectar si la arquitectura de comunicación del cerebro está funcionando como una red eficiente o si existen "cuellos de botella" que limitan el rendimiento cognitivo o la estabilidad emocional del paciente.
Importancia: Mientras que las dimensiones anteriores nos dicen "qué" está ocurriendo, esta dimensión nos dice "cómo" está organizado el sistema. Es vital para tratar condiciones de neurodesarrollo o secuelas neurológicas donde la eficiencia de la red es el factor determinante.

¿Qué es? Esta dimensión nos permite cuantificar con precisión la actividad eléctrica del cerebro mediante el Análisis de Densidad Espectral de Potencia (PSD). Esta técnica descompone la señal cerebral en sus bandas de frecuencia fundamentales (Delta, Theta, Alfa, Beta y Gamma) para analizar su distribución energética y compararla frente a un modelo de control saludable.
¿Qué mide y cómo se visualiza?
Distribución de la Actividad: Los mapas topográficos proyectan la potencia eléctrica en una representación bidimensional.
Interpretación Cromática: La escala de colores es clave para nuestra lectura clínica:
- Tonos Fríos (Azules y Rosas): Representan una actividad eléctrica de baja potencia, situada dentro de los rangos de normalidad observados en un sujeto control.
- Tonos Cálidos (Amarillos, Rojos y Magentas): Indican zonas de hiperactivación, donde la magnitud de la actividad eléctrica excede los parámetros esperados.
Importancia Diagnóstica
La capacidad diagnóstica de esta dimensión reside en la comparativa directa entre el mapa de un paciente control y el registro del paciente en evaluación. Al identificar regiones donde la Densidad Espectral se desvía significativamente de la norma, podemos localizar biomarcadores específicos asociados a condiciones como ansiedad, desregulación emocional o dificultades atencionales.
Esta métrica objetiva nos permite trascender la observación subjetiva, posibilitando que diseñemos protocolos de neuromodulación personalizados y de alta precisión, dirigidos específicamente a restablecer el equilibrio electrofisiológico en las redes neuronales desreguladas.

Nos permite realizar una evaluación personalizada, seleccionando los parámetros técnicos necesarios para cada caso y garantizando un diagnóstico preciso que fundamenta nuestra intervención terapéutica, por lo que integramos tres pilares de alta especialidad:
1. Espectrograma de Potencia Comparativo:
Utilidad: Realizamos un análisis comparativo de la energía (potencia) de tus ondas cerebrales frente a una base de datos de control. Esto nos permite identificar con exactitud desequilibrios como lentificaciones o estados de hiperactividad que comprometen tu funcionamiento cognitivo.
Precisión: Al visualizar la distribución de estas ondas, determinamos la frecuencia exacta que requiere tu protocolo de neuromodulación, ajustando la intervención a las necesidades energéticas reales de tu cerebro.
2. Biomarcadores Neurofisiológicos:
Utilidad: Analizamos marcadores críticos extraídos de tu estudio, tales como descargas punta-onda, hipersincronía tálamo-cortical, lentificación interictal, polipuntas-onda, coherencia frontal/central, ratio theta/beta, hipo/hiper activación frontal y asimetrías hemisféricas, entre otros.
Precisión: Estos biomarcadores actúan como indicadores objetivos que revelan el mecanismo neurobiológico específico detrás de tus síntomas (como inestabilidad de redes, rigidez cognitiva o desbalance de excitación). Nos permiten definir una diana terapéutica única, asegurando que el tratamiento ataque la causa raíz de la condición del paciente.
3. Conectoma Comparativo
Utilidad: Mapeamos la red funcional de tu cerebro utilizando el Sistema Internacional 10-20, un estándar mundial que etiqueta cada región con precisión anatómica:
- Fp (Frontopolar): Áreas de control ejecutivo.
- F (Frontal): Planificación y toma de decisiones.
- C (Central): Procesamiento motor y somatosensorial.
- T (Temporal): Memoria, lenguaje y procesamiento emocional.
- P (Parietal): Integración sensorial y espacial.
- O (Occipital): Procesamiento visual.
(Los números pares indican el hemisferio derecho; los impares, el izquierdo; la "z" representa la línea media central).
Precisión: Al comparar tu conectoma con una red de control, identificamos exactamente qué nodos presentan desconexión funcional. Esta información es nuestra guía de navegación: nos dicta hacia dónde dirigir los equipos de estimulación para reconectar vías específicas y restaurar la eficiencia comunicativa de tu cerebro.

NeuroPsync Center, Xochimilco, CDMX. WhatsApp: 5532910573 | Teléfono: 5595711780 | Correo: neuropsync.center.contacto@gmail.com
Martes a Sábado: 11:00 am a 7:00 pm